MECANISMOS DE ACCIÓN QUE SUBYACE A LOS EFECTOS ANTIINFLAMATORIOS E INMUNOMODULADORES DEL PROPÓLEO: UNA BREVE REVISIÓN

Marcio Araujo AR    ; Silvana A. Libério  ; Rosane NM Guerra  ; Maria Nilce S. Ribeiro  ; Flávia RF Nascimento 

Muchas propiedades biológicas se han atribuido a diversos tipos de propóleo, incluidos antiinflamatorios, antimicrobianos, antioxidantes, antitumorales, de curación de heridas y de actividades inmunomoduladoras. Este artículo revisó los estudios publicados que investigaron la actividad antiinflamatoria del propóleos de diferentes orígenes y / o sus componentes aislados, centrándose en los mecanismos de acción subyacentes a esta actividad y abordando también algunos aspectos de los efectos inmunomoduladores. La búsqueda se realizó de las siguientes bases de datos: PubMed, Science Direct, HighWire Press, Scielo, Google Academics, Research Gate y ISI Web of Knowledgement. La actividad antiinflamatoria se asoció con propóleos o compuestos como polifenoles (flavonoides, ácidos fenólicos y sus ésteres), terpenoides, esteroides y aminoácidos. CAPE es el compuesto más estudiado. Los principales mecanismos subyacentes a la actividad antiinflamatoria del propóleos incluyen la inhibición de la ciclooxigenasa y la consecuente inhibición de la biosíntesis de prostaglandinas, la eliminación de radicales libres, la inhibición de la síntesis de óxido nítrico, la reducción de la concentración de citoquinas inflamatorias y la actividad inmunosupresora. Propóleo se encontró que ejerce una actividad antiinflamatoriamodelos in vivo e in vitro de inflamación aguda y crónica y otros estudios, lo que indica su potencial prometedor como agente antiinflamatorio de origen natural y como fuente de compuestos químicos para el desarrollo de nuevos fármacos.

Introducción

Propóleo es el nombre genérico de una mezcla compleja de sustancias resinosas recolectadas de las plantas por las abejas, que se utiliza en la colmena para cubrir las paredes internas, proteger la entrada contra los intrusos e inhibir el crecimiento de hongos y bacterias (Ghisalberti, 1979, Burdock, 1998). Para la producción de propóleo, las abejas agregan sus enzimas salivales a la resina de la planta y este material es luego parcialmente digerido, seguido de la adición de cera también producida por las abejas. Este proceso se encuentra en la mayoría de las especies de abejas. Se observa un paso adicional en el grupo de abejas sin aguijón de la subfamilia Meliponinae, especies nativas de Sudamérica. En este grupo, las resinas, la saliva y la cera se mezclan con el suelo para formar la llamada geoprópolis (Bankova et al., 1998).

La composición química del propóleo está fuertemente influenciada por el tipo de vegetación visitada por las abejas y por la estación del año (Bankova et al., 2000; Majiene et al., 2004; Daugsch et al., 2008; Teixeira et al. , 2008). El propóleo de las zonas templadas generalmente consiste en 50-60% de resinas y bálsamos, 30-40% de cera, 5-10% de aceites esenciales y aromáticos, 5% de polen y 5% de otras sustancias (Mendoza et al., 1991 ) Estas sustancias comprenden más de 210 compuestos diferentes identificados hasta ahora, como ácidos alifáticos, ésteres aromáticos y ácidos, flavonoides, ácidos grasos, carbohidratos, aldehídos, aminoácidos, cetonas, chalconas, dihidrochalconas, terpenoides, vitaminas (B1, B2, B6, C, y E), y minerales (aluminio, antimonio, calcio, cesio, cobre, hierro, litio, manganeso, mercurio, níquel, plata, vanadio, y zinc) (Ghisalbert, 1979; Moreira, 1990; Marcucci, 1995; Sousa et al., 2007; Chang et al., 2008; Lustosa et al., 2008). Por lo tanto, la variación en los componentes del propóleo podría afectar sus propiedades (Nakamura et al., 2010).

El propóleo se ha utilizado desde la antigüedad para el tratamiento de muchas enfermedades, así como en productos alimenticios y cosméticos (Burdock, 1998). De hecho, varias propiedades biológicas han sido demostradas y atribuidas a diferentes tipos de propóleo, incluyendo actividades antibacterianas, antifúngicas, antiprotozoarias, antioxidantes, antitumorales, antiinflamatorias, anestésicas, cicatrizantes, inmunomoduladoras, antiproliferativas y anticariogénicas (Dobrowolski et al., 1991). ; Ivanovska et al, 1995; Moura et al., 1999; Kujumgiev et al., 1999; Isla et al., 2001; Chen et al., 2004; Simões et al., 2004; Duran et al., 2006; Medic -Saric et al., 2009; Araujo et al., 2010; Sforcin, 2007; Libério et al., 2009; Pagliarone et al., 2009, Paulino et al., 2003).

Este artículo revisó los estudios que investigaron la actividad antiinflamatoria e inmunomoduladora del propóleo, centrándose en los mecanismos de acción (ya identificados) que subyacen a esta actividad y en los componentes identificados en los diferentes tipos de propóleo. Se realizaron búsquedas en las siguientes bases de datos: PubMed, Science Direct, HighWire Press, Scielo, Google Academics, Research Gate y ISI Web of Knowledgement, para artículos publicados entre 1979 y 2011 utilizando las palabras clave propóleos, inflamación, actividad antiinflamatoria, productos de abejas y componentes del propóleo

Actividad antiinflamatoria

Aspectos químicos de la respuesta inflamatoria

La inflamación es inducida por la liberación de mediadores químicos del tejido dañado y las células migratorias. Los mediadores identificados en el proceso inflamatorio incluyen aminas vasoactivas (histamina y serotonina), eicosanoides (metabolitos del ácido araquidónico, prostaglandinas y leucotrienos), factores de agregación plaquetaria, citocinas (interleuquinas y factor de necrosis tumoral – TNF), cininas (bradiquinina) y oxígeno libre radicales, entre otros (Czermak y otros, 1998; Ohishi, 2000). Estas sustancias son producidas por células inflamatorias tales como leucocitos polimorfonucleares (neutrófilos, eosinófilos, basófilos), células endoteliales, mastocitos, macrófagos, monocitos y linfocitos (Fiala et al., 2002).

Está bien establecido en la literatura que el fenómeno principal que activa la fase aguda de la inflamación es la producción local de prostaglandinas (especialmente PGE 2 ) y leucotrienos derivados del ácido araquidónico. Estos eicosanoides son relativamente inestables y son notoriamente no selectivos en su interacción con diversos subtipos de receptores como se demuestra en preparaciones de tejidos aislados (Coleman et al., 1994; Hata y Breyer, 2004).

El ácido araquidónico es el precursor de los eicosanoides, como las prostaglandinas. Este ácido graso se almacena como fosfoglicérido en la membrana celular y se convierte en ciclooxigenasas o lipoxigenasas. Después del daño tisular, la conversión a través de ciclooxigenasas conduce a la síntesis de prostaglandinas, que participan activamente en el inicio y la progresión de la reacción inflamatoria. Los estudios han demostrado que el propóleos actúa como un potente agente antiinflamatorio en la inflamación aguda y crónica (Ledón et al., 1997; Uzel et al., 2005). Algunas de las sustancias presentes en el propóleo son capaces de inhibir la ciclooxigenasa y la consecuente síntesis de prostaglandinas (Sigal y Ron, 1994). Se ha sugerido que este es uno de los mecanismos de acción que subyacen al efecto antiinflamatorio del propóleo. 

Respuesta antiinflamatoria e inmunomoduladora a extractos de propóleos

Las propiedades antiinflamatorias del propóleos y sus subproductos se han estudiado en diferentes modelos de inflamación aguda y crónica, como la artritis inducida por formaldehído y el edema de la pata inducido por PGE 2 , carragenano o radiación (Dobrowolski y col., 1991; Park & ​​Kang, 1999; El-Ghazaly y Khayyal, 1995), así como en la inflamación aguda inducida por zymosan (Ivanovska et al., 1995) y otros ( Tabla 1 ). 

En muchos de estos estudios, el propóleo tuvo un efecto similar al de los fármacos antiinflamatorios utilizados como controles positivos en los experimentos.

Se están llevando a cabo experimentos in vitro e in vivo usando etanol o extractos acuosos de propóleo de diferentes orígenes producidos por diferentes especies de abejas para confirmar su actividad antiinflamatoria. Se han demostrado algunos efectos específicos del extracto acuoso de propóleos, como la inhibición de la agregación plaquetaria, la inhibición de la biosíntesis de prostaglandinas in vitro , la prevención del edema de pata inducido por formaldehído y la artritis y la inhibición de la actividad 5-lipoxigenasa (5-LOX) ( Dobrowolski y otros, 1991, Khayyal y otros, 1993, Massaro et al., 2011). Además, el propóleo ha demostrado actividad in vitro de eliminación de radicales libres y un efecto hepatoprotector sobre el TNF- αmuerte celular inducida (Banskota et al., 2000; Alencar et al., 2007). El extracto etanólico de propóleo ha mostrado efectos antiinflamatorios dependientes de la dosis en modelos de edema de pata inducido por carragenina, artritis inducida por adyuvante de Freund y granuloma inducido por cuerpo extraño, efectos sobre la permeabilidad vascular y actividad analgésica (Park et al., 1996). ) Además de su capacidad regenerativa, la eliminación de radicales libres es el principal mecanismo antiinflamatorio atribuido al extracto etanólico de propóleos (Krol et al., 1996; Pascual et al., 1994; Ichikawa et al., 2002).

En un estudio que evaluó la actividad antiinflamatoria de un extracto etanólico de propóleo en el edema inducido por carragenano, dextrano e histamina en ratones, una dosis oral de 650 mg / kg inhibió significativamente el proceso inflamatorio desencadenado por carragenano y antagonizó el efecto edematogénico producido por histamina, pero no inhibió el proceso inflamatorio inducido por dextrano. La dosis administrada no tuvo efectos tóxicos y los autores sugieren que el extracto ejerció un efecto antiinflamatorio similar al de los fármacos antiinflamatorios no esteroideos sin causar daño a la mucosa gástrica u otros efectos sanguíneos (Reis et al., 2000).

Catorce extractos comerciales de propóleo brasileño procedentes de diferentes regiones del país se probaron usando un modelo de rata de edema de oído inducido por ácido araquidónico. Cuatro de los extractos probados mostraron efectos antiinflamatorios similares a los producidos por la indometacina, con estos efectos que varían significativamente dependiendo del origen de la muestra de propóleos (Menezes et al., 1999).

Los efectos de los extractos de propóleo se investigaron en otros modelos de inflamación de rata. Los índices de artritis se suprimieron mediante tratamiento oral con 50 y 100 mg / kg / día del extracto. En el edema de pata inducido por carragenina, el extracto de etanol de propóleos de 200 mg / kg de dosis única mostró un efecto antiinflamatorio significativo de 3 a 4 h después de la administración de carragenina. Los autores concluyeron que el extracto presentaba marcados efectos antiinflamatorios tanto en la inflamación crónica como aguda y sugieren que los efectos antiinflamatorios del propóleos podrían deberse a su efecto inhibidor sobre la producción de prostaglandinas (Park y Kahng, 1999).

Se ha demostrado que el propóleo suprime la producción de lipoxigenasa y ciclooxigenasa durante la peritonitis aguda inducida por zimosan y para inhibir in vivo la producción elevada de leucotrienos B4 (LTB4) y leucotrienos C4 (LTC4). Sin embargo, la administración oral de los extractos no afectó la producción ex vivo de PGE 2 , pero aumentó la producción de leucotrienos y prostaglandinas por los macrófagos peritoneales (Mirzoeva y Calder, 1996). Massaro et al. (2011) sugiere un potencial de cerumen (propóleos de abejas sin aguijón) para prevenir la oxidación de lípidos del ácido linoleico, protegiendo así la integridad de las membranas celulares.

Los extractos de propóleo pueden actuar sobre la respuesta inmune no específica activando macrófagos, induciendo la liberación de peróxido de hidrógeno e inhibiendo la producción de óxido nítrico de una manera dependiente de la dosis (Orsi et al., 2000). Esto último puede explicarse por el hecho de que el propóleo inhibe tanto la expresión de óxido nítrico sintasa inducible (i-NOS) como la actividad catalítica de i-NOS (Tam-no et al., 2006).

Se demostró una inhibición significativa de los niveles de PGE2 y de los efectos del óxido nítrico. También hubo una reducción en la activación de enzimas y en el nivel de IL-6 y otras citoquinas inflamatorias. Además, se ha sugerido la inhibición de la activación y diferenciación de los macrófagos como uno de los posibles mecanismos subyacentes a los efectos antiinflamatorios e inmunológicos del extracto de propóleo y de sus derivados solubles en agua. Estos efectos son el resultado de la acción de los flavonoides y otros componentes presentes en el propóleo (Krol et al., 1996; Hu et al., 2005).

Se sugirió que el extracto de propóleo posee capacidad antioxidante in vitro (Rebiai et al., 2011). Las habilidades antirradicales y de protección del propóleo contra la oxidación de lípidos están relacionadas con sus altos niveles de polifenol y niveles totales de flavonoides. Según Chaillou y Nazareno (2009) e Ikegaki et al. (1999), el propóleo mostró una alta actividad antioxidante al inhibir la oxidación de la reacción acoplada de β-caroteno y ácido linoleico. Estos últimos autores sugieren que el propóleo también parece inhibir la hialuronidasa, una actividad que contribuye a sus efectos antiinflamatorios y regenerativos. El propóleo con una fuerte actividad antioxidante también tiene una alta actividad de barrido y contiene grandes cantidades de compuestos antioxidantes, tales como ácido cafeico, ácido ferúlico, fenetil éster de ácido cafeico y kaempferol (Chen et al., 2004; Ahn et al., 2007, Kumazawa et al. ., 2004).

Los estudios que investigan un extracto acuoso de propóleo de romero en un modelo in vivo de inflamación crónica demostraron que el extracto suprime la migración celular. Sin embargo, la deposición de colágeno no se vio afectada, lo que sugiere que el extracto acuoso de propóleo puede usarse para controlar la respuesta inflamatoria sin comprometer el proceso de reparación del tejido. Esta actividad se atribuyó al alto contenido de ácido cafeico en el extracto de propóleos (Moura et al., 2009).

In vivo pre-activación de macrófagos por extracto de propóleo verde se administra a roedores ha sido sugerido para aumentar la producción de óxido nítrico después de la activación con interferón gamma (INF- Γ ) y, en consecuencia, para reducir la proliferación de linfocitos (SA-Nunes et al ., 2003). El efecto inhibidor del propóleos sobre la linfoproliferación podría estar asociado con la producción de citocinas reguladoras como IL-10 y TGF- β (? Sforcin, 2007), así como los efectos antiinflamatorios / antiangiogénicos del propóleo también podrían estar asociados con modulación de citoquina TGF- β1? Moura et al., 2011). Trabajos recientes han demostrado que la administración de propóleo a corto plazo a ratones afectó tanto al IFN- bas basal como al estimulado . producción, lo que puede estar relacionado con sus propiedades antiinflamatorias (Pagliarone et al, 2009; Orsatti et al., 2010; Missima et al., 2010).

La activación de los macrófagos y las tasas de liberación de óxido nítrico y peróxido de hidrógeno se han estudiado utilizando un extracto de etanol de propóleo en ratones estresados ​​para evaluar los efectos del propóleo en la inmunosupresión relacionada con el estrés. Los resultados mostraron que el propóleos redujo la producción de óxido nítrico y la formación de peróxido de hidrógeno potenciada. Las características histológicas del timo, la médula ósea y la glándula suprarrenal se encontraron alteradas, pero no se observaron alteraciones histológicas en el bazo. Los autores concluyeron que los productos basados ​​en propóleos podrían usarse para el tratamiento del estrés (Missima & Sforcin, 2008). Así,

Un estudio in vivo se ha llevado a cabo en humanos sanos, por primera vez informando los efectos de la suplementación prolongada con propóleos sobre el estado redox del organismo humano. El beneficio del uso de propóleo se demostró en la población masculina que demuestra la reducción en la peroxidación de lípidos inducida por radicales libres, así como el aumento en la actividad de la superóxido dismutasa. Además, se observó una disminución en la concentración de malonaldehído (producto de degradación de la peroxidación de ácidos grasos poliinsaturados) y un aumento en la actividad superóxido dismutasa (primera y más importante línea de defensa de enzimas antioxidantes) (Jasprica et al., 2007).

La actividad antiulcerosa del propóleo verde brasileño se demostró mediante la administración de extractos hidroalcohólicos a animales con úlceras gástricas inducidas por etanol, por un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (indometacina) y por estrés. También se observó una reducción en la secreción gástrica. Los resultados obtenidos se atribuyeron a la presencia de ácidos fenólicos (ácido cafeico, ácido cinámico, ácido p-cumárico y ácido ferúlico) en los extractos. Sin embargo, los mecanismos de acción aún deben establecerse (Barros et al., 2007; 2008). Se ha demostrado que el extracto alcohólico del propóleo promueve la aceleración de la cicatrización de la úlcera en la cavidad oral de las ratas, reduciendo el tiempo de epitelización de la úlcera e interfiriendo con la calidad y cantidad de células inflamatorias (Gregio et al., 2005). Tambien, el propóleo aumenta la tasa de curación de heridas y la reepitelización de heridas diabéticas en roedores. También tiene funciones adicionales en la disminución de la infiltración de neutrófilos y la normalización del influjo de macrófagos en el tejido de la herida (McLennan et al., 2008).

Estudios recientes muestran que el extracto etanólico del propóleo también puede interferir con otros mecanismos subyacentes en la respuesta inflamatoria como la actividad de la fosfolipasa C específica de fosfatidilcolina (PC-PLC), que desempeña papeles críticos en los controles de la función de la célula endotelial vascular, como así como en la p53, una proteína clave en la transducción de señales de apoptosis de estas células, y en otros niveles de especies reactivas de oxígeno (ROS) (Xuan et al., 2011). El propóleo es responsable de la inactivación de ERK1 / 2 (quinasa 1/2 regulada por señal extracelular) en las células endoteliales que finalmente conduce a la supresión de la angiogénesis (Kunimasa et al., 2009).

Respuesta antiinflamatoria e inmunomoduladora a componentes de propóleo aislados

Se han estudiado diferentes componentes del propóleo para evaluar su aplicación terapéutica. Los flavonoides, los ácidos fenólicos como el éster fenetilico del ácido cafeico (CAPE) y los ésteres son los compuestos biológicamente más activos ( Tabla 2 )

(Burdock, 1998; Daugsch et al., 2008; Baumann et al., 1980; Silva et al., 2007). ) Estos compuestos ejercen múltiples efectos sobre bacterias, hongos y virus y también presentan actividades antiinflamatorias, antioxidantes, inmunomoduladoras, cicatrizantes, antiproliferativas y antitumorales (Machado et al., 2008; Pagliarone et al., 2009; Buyukberber et al., 2009). ; Jaganathan y Mandal, 2009; Medic-Saric et al., 2009; Pillai et al., 2010; Moreira et al., 2011; Lotfy, 2006).

La actividad antiinflamatoria del propóleo parece estar asociada con la presencia de flavonoides, especialmente galangina y quercetina. Se ha demostrado que estos flavonoides inhiben la actividad de la ciclooxigenasa y la lipoxigenasa y reducen los niveles de PGE 2y la liberación y expresión de la isoforma inducida ciclooxigenasa-2 (COX-2) (Shimoi et al., 2000; Raso et al., 2001). Los estudios que utilizan modelos animales de inflamación aguda y crónica mostraron que el ácido cafeico es esencial para la actividad antiinflamatoria del propóleos, ya que inhibe la síntesis de ácido araquidónico y suprime la actividad enzimática de COX-1 y COX-2 (Borrelli, 2002). Además, el ácido cafeico inhibe la expresión génica de COX-2 (Michaluart et al., 1999) y la actividad enzimática de la mieloperoxidasa (Frenkel et al., 1993), ornitina descarboxilasa, lipoxigenasa y tirosina quinasa (Rao et al., 1993). El ácido cafeico también presenta actividad inmunosupresora, inhibiendo los eventos tempranos y tardíos de la activación de las células T y la consiguiente liberación de citoquinas tales como IL-2 (Marquez et al., 2004) de una forma inespecífica de inhibición de los canales iónicos (Nam et al., 2009). Chrysin, un flavonoide aislado del propóleo, también parece suprimir la expresión de COX-2 mediante la inhibición de un factor nuclear para IL-6 (Woo et al., 2005).

Los estudios in vivo sobre la artepillina C, el principal componente presente en los propóleos del sur y sureste de Brasil, han demostrado que esta sustancia inhibe la producción de PGE 2 durante la inflamación peritoneal. Esta actividad puede explicar, al menos en parte, los efectos antiinflamatorios y antiedematogénicos de la artepillina C observados en el edema de la pata inducido por carragenina y la peritonitis. También se ha informado sobre la inhibición de la producción de óxido nítrico y TNF (Paulino et al., 2008). Además, se descubrió que la artepilina C tiene fuertes efectos antioxidantes y puede explicarse por los efectos adicionales del ácido cafeoilquinico y otros análogos prenil (Nakajima et al., 2009; Mishima et al., 2005).

El éster fenetílico del ácido cafeico (CAPE), el componente biológicamente más ampliamente estudiado y activo en el propóleo, inhibe la producción de citoquinas y quimioquinas, la proliferación de células T y la producción de linfoquinas, y por lo tanto produce una disminución en el proceso inflamatorio. El mecanismo está relacionado con la vía de señalización NF- Κ B (Natarajan et al., 1996; Wang et al., 2009, 2010). CAPE es un potente inhibidor de la activación del factor nuclear Κ B (NF Κ B) (Shvarzbeyn y Huleihel, 2011) y la inhibición de NF- Κ B puede dar como resultado una expresión reducida de COX-2, cuyo gen está regulado por NF- Κ B (Maffia et al., 2002) y en una potente inhibición de NO al bloquear la activación de INOS (Nagaoka et al., 2003).

Otros estudios han investigado los efectos del propóleo y de sus componentes polifenólicos ( p . Ej ., Flavonoides) en la producción de óxido nítrico inducida por LPS y en la expresión de óxido nítrico sintasa inducible (iNOS) por macrófagos activados (Song et al., 2002; Hämälänein et al., 2007). Las clases más efectivas de compuestos polifenólicos fueron los flavonoides, especialmente las isoflavonas y las flavonas. Además, se identificaron ocho compuestos que podían inhibir la producción de óxido nítrico y la expresión de iNOS. Cuatro compuestos (genisteína, kaempferol, quercetina y daidzeína) inhibieron la activación de dos importantes factores de transcripción génica para iNOS, es decir ,, transductor de señal y activador de transcripción 1 (STAT-1) y NF-kB, mientras que otros cuatro compuestos (flavona, isorhamnetin, naringenina y pelargonidina) solo inhibieron NF-kB (Hämälänein et al., 2007). Otro estudio mostró que los flavonoides seleccionados, incluyendo fisetina, kaempferol, morina, miricetina y quercetina, exhibieron propiedades antioxidantes distintas contra los diferentes tipos de radicales libres (Wang et al., 2006). Estos resultados indican que los flavonoides tienen diferentes efectos antioxidantes y antiinflamatorios a pesar de su similitud estructural (Hämälänein et al., 2007; Wang et al., 2006). Algunos flavonoides estimulan a los macrófagos para detener la producción de eicosanoides y destruir el exceso de oxidantes (Havsteen, 2002).

Ansorge et al. (2003) estudiaron los efectos del propóleo y algunos de sus componentes sobre las funciones básicas de las células inmunes activadas por mitógenos de la sangre humana, así como sobre la síntesis de ADN y la producción de citocinas in vitro . Los autores detectaron la producción de IL-1ß e IL-12 por los macrófagos, así como la producción de IL-2, IL-4, IL-10 y el factor de crecimiento transformante beta (TGF- β ). Los resultados mostraron que el propóleo, ácido cafeico, quercetina, hesperidina y otros flavonoides inhibieron fuertemente la síntesis de ADN y la producción de citoquinas inflamatorias de una manera dependiente de la concentración. Por otro lado, la producción de TGF- β, un mediador de inmunosupresión, se incrementó. Estos hallazgos demuestran que el propóleo y algunos de sus componentes ejercen un efecto regulador directo sobre las funciones básicas de las células inmunes y pueden considerarse un agente antiinflamatorio natural alternativo.

Recientemente, se han publicado estudios sobre las actividades biológicas conocidas de CAPE, así como sobre las actividades de otros compuestos tan bien estudiados como Artepillin C, que sobre el descubrimiento de nuevos componentes aislados de propóleos de diferentes regiones, que muestran perspectivas sobre el propóleo y sus componentes individuales para medicina (Aviello et al., 2010; Salatino et al., 2011).

Conclusiones

La actividad antiinflamatoria atribuida al propóleo se ha confirmado en numerosos estudios in vitro e in vivo estudios en animales usando modelos de inflamación aguda y crónica. Estos estudios atribuyeron esta actividad biológica a diferentes mecanismos según los resultados obtenidos. La mayoría de los investigadores informaron una acción de los extractos de propóleo sobre la enzima ciclooxigenasa, un disparador del proceso inflamatorio. Además, la actividad antiinflamatoria eficaz del propóleo se atribuyó a la inhibición de prostanoides, especialmente PGE2, y a la reducción de citoquinas. También se informaron otros mecanismos, como un efecto sobre la actividad celular inflamatoria (migración celular, activación de macrófagos), reducción en la síntesis de óxido nítrico, actividad enzimática reducida durante el proceso de curación e inhibición del TNF.

Esta revisión destaca el uso potencial del propóleo como un agente antiinflamatorio natural alternativo en la inflamación aguda y crónica. Se cree que el propóleos actúa a través de diferentes mecanismos y que sus componentes polifenólicos son responsables de esta acción. Sin embargo, las propiedades biológicas del propóleo no deben considerarse un efecto sinérgico entre los diversos compuestos, lo que sugiere la necesidad de aislamiento e identificación de los diversos compuestos bioactivos responsables de sus efectos, y para comprender mejor sus mecanismos de acción.

Como se indica aquí, cada vez hay más evidencia científica que confirma las propiedades antiinflamatorias del propóleo y / o sus componentes.